Si han cocinado y han encontrado el placer por oler, saborear, mirar, tocar y conocer diferentes comidas saben que el vértigo ante un nuevo elemento, una tradición desconocida, (...) nuevas posibilidades se abren y uno se encuentra preguntándose si la berenjena a la parrila no tiene una textura similar a determinado jamón crudo...
Sin embargo, a veces uno y muchas veces otros, no pueden resisitir el vértigo y sienten rechazo a lo desconocido, no ya a aquello que se ha probado y descartado, sino a alimentos que nunca hemos ni olido.
¿Puede uno sentirse calificado para hablar de una especie si no prueba otras? ¿Se puede opinar de una clase si se rechaza la otra? ¿Cuál es el riesgo tan profundo que se asume frente a la oportunidad de encontrar un nuevo placer y que lleva a decir que no? ¿Se queda uno con la eterna duda de a que sabía aquello que se ha dejado pasar? El riesgo es de los audaces, así como el triunfo: no parece tan grave tragar o escupir algo que será, como máximo, repugnante, como beneficioso experimentar un nuevo placer sobre el que volveremos.
Milite por la experimentación culinaria.
Que la palabra Cristo sea fonéticamente tan cercana a Crítica es sólo un dato acerca de cómo se cifra esta página. Este espacio tiene un par de años largos y miles de comentarios, experiencia que ya nos permite ajustar nuestros principios:
1. De los que venden
Si usted tiene una iniciativa gastronómica comercial, no se ofenda por los comentarios. No son justos, no son sistemáticos, no son objetivos. Respire profundo y lo ayudarán a mejorar su negocio.
2. De los que comen
Si usted es simplemente un comensal gustoso, tiene todo para ganar por estas tierras: no se apene por nadie, siga adelante, busque con nosotros, cocine, coma, critique, halague, pelee. Allá afuera pasan cosas muy bravas que deben afrontarse con seriedad y muchas veces con corrección política. Aquí, no.
3. De los comentarios
Los que sostenemos ECC nos aburrimos si la cosa se pone demasiado dulce (en todo el espectro del término), solemne o conservadora (sólo a los frascos les reservamos el derecho a esta tendencia). No suicide este sitio con actitudes templadas, ya se sabe que muy pocas comidas se favorecen a fuego lento. En general preferimos las cosas crudas.
4. De la prueba y el error
Somos apologéticos de la experimentación, aun a riesgo de quedarnos una noche con diez invitados rodeados de pizzas baratas.
5. De la tradición
Somos respetuosos y devotos de las genealogías gastronómicas que nos preceden. Lo dicho en el art. 4 no contradice nuestra básica admiración por los platos que se sostienen en el tiempo con nobleza.
6. De la pretensión
Tenemos muchos juicios y prejuicios respecto de los emprendimientos gastronómicos pretenciosos. Entre otros pecados, que sean supuestamente posmodernos, caros o queden en Palermos con adjetivos son considerados agravantes o pruebas, según el caso.
7. De la búsqueda
Los que, además de encontrarnos en ECC, vivimos en
Buenos Aires, nos sentimos muy afortunados de transitar esta ciudad que siempre da para más y nos acompañamos en la búsqueda de sus tesoros. La misma búsqueda se extiende al globo todo.
8. Del encuentro
Favorecemos el encuentro entre generaciones, entre colectividades y hasta entre ideologías bajo la noción de que gastronómicamente la variedad arroja los mejores resultados. Este artículo debe interpretarse a la luz de lo dicho en el art. 3.
9. De los diezmos
Esta no es la página de
Gaston Acurio, pero recibimos todas las donaciones que quieran hacerle por esta vía.
10. Del sectarismo
Los
vegetarianos dispuestos a comer el relleno de los
chinchulines, dado que esta materia es 100% de origen vegetal, son bienvenidos. Por lo demás, discriminamos a los que discriminan.
11. Del respeto
Tenemos la mejor con Cristo y sus seguidores, no sientan pena por el nombre de la página. Nos han llegado a amenazar con un
www.roshashanarecopado.com, intimidación de lo más simpática que nos llena de ternura.