Provengo de una típica flia clase media. Padre descendientes de asturianos e italianos y mi madre por donde venga alemana, ambos profesionales.
Mi madre por más que lo ha intentado, nunca supo cocinar. Recuerdo antólogicos ñoquis, convertidos en un gran ñocon.
En cambio mi padre, siempre le gusto la cocina, la bebida y la tertulia.
Por cuetiones laborales, se dio que era más común encontrar en mi casa salmón ahumado marca Lax, que jamón cocido.
Así que la viandita para el cole, era pan, manteca y salmón ahumado. Me cargaron para la posteridad, y en ese momento lo odie.
Luego mi padre como hobby tuvo un restuarante, se asocio con dos chilenos que cocinaban si mal no recuerdo en el Gallo Rojo, y monto el susodicho, en una casona de San Isidro, bajo el nombre Xuanon el Mata Osos. Tenía como trece años y mis cumpleaños se festejaban ahi, con ñoquis rellenos, gambas al ajillos, rabas. Locamente los chicos los comían
Luego ante este suceso, puso una casa de especias.
Evidentemente, se fundieron, no había amigo que pasara, conocido o desconocido que le cobrarán.
Recuerdo como el día de hoy meterme en la cocina, preguntar y salir con un olor a fritanga que vaya a saber por que me gustaba.
El placer por el buen beber, sanamente empezo más tarde.
Imprevistamente encontre a mi novio de ese momento, con otra chica, claramente más jovén aún que yo. Al cortar el teléfono me encuentra mi padre, blanca, le cuento y me dice "Nena, elgegí o le pego o te olvidas y te tomás un whisky".
Elegí la última opción.
Como colofón y en reconocimiento a mi padre, este placer se lo debo a él.