Las papitas duraron lo que el viaje desde Santa Fé y Scalabrini Ortiz hasta Cramer y Quesada.
Antes de tirar el envase en el recipiente municipal, me fijé en el contenido: 80 gramos de "papitas fritas" que, en realidad, se hacen con nabo, más barato que la papa y apto para idems.
Una simple regla de tres simple me permitió deducir que el señor Lays vende el kilo de nabo frito en aceite hidrogendo y envuelto en plástico con una vida media de 100 años, por la bonita suma de $56,25 el kilo.
Con esa cantidad le compro más de 6 kilos de asado de novillo de primera al señor Piaf, o 2,6 litros de aceite de oliva virgen a Antigua Familia (mondoliva me lo venderá a menor precio, estoy segurísimo) o casi 1,5 kilos de salmón ahumado a Superbe.
Pocos negocios como el de la basura en este planeta, no?
