Decía mi maestro Virtú Maragno que casi cualquier compositor medianamente dotado puede escribir una Sinfonia Fantástica, al estilo de la de Héctor Berlioz, ya que en una orquesta de 150 instumentos tocando a todo trapo, cualquier error de composición pasaría inadvertido, mientras que para componer una partita para violín sólo, hay que tener el genio de Bach, ya que cualquier equivocación, por mínima que fuera, sonaría como un cañonazo.
Para comprobar esta teoría en lo gastronómico, cocinen un Oreiller de la Belle Aurore y dénselo a probar al crítico más exigente: no se dará cuenta de si le falta o le sobra algún ingrediente aunque sea la primera vez que lo preparen y se les haya ido el punto al recarajo.
Traten, en cambio, de hacer lo mismo con un par de huevos fritos y oirán tronar el escarmiento (muy Isabelino esto) si no son perfectos.
Pongo aquí algunas combinaciones muy simples, a las que he llamado "combinaciones límite" ya que no se las puede mejorar por más que se lo intente. Algo asi como una mesa es un diseño límite: de nada sirve agregarle más patas o modificar su altura. Una mesa es algo inmejorable.
Radicheta de primer corte con una papa hervida caliente entera en el centro, aceite de oliva y sal gruesa. Ir comiéndola rompiendo pedacitos de la papa, mezclándola con la radicheta y echándole granitos de sal gruesa a cada bocado.
Dátiles, naranjas y nueces. Un dátil_en lo posible irakí y no californiano_entero, junto con un gajo de aranja de ombligo bien fría y una nuez; todo junto en la boca.
Un paillard de lomo hecho vuelta y vuelta (20" de cada lado), ligeramente salado y con un buen pedazo de manteca fria encima. Comerlo con pan francés del bueno.
Chcocolate amargo con kirsch. Alternar mordiscos chicos de un buen chocolate 70 % con pequeños traguitos de kirschwasser natural, en lo posibe Schladerer.
Pan francés con manteca y anchoas. En tanto el pan sea muy fresco y hecho con masa madre y las anchoas las Engraulis de Quequén, esta receta se explica solita a si misma.
Pan de kümmel con manteca y rábano y sal. Una tajada muy fina de pan de kümmel que tenga por lo menos 5 dias. Una capa casi transparente de manteca, rodajas de rábano blanco (mucho mejor si es negro!) cortadas como el papel, y sal fina por encima.
Jamón crudo, morrones asados y cerveza. Ideal para recuperarse de una indigestión.
Caldo de pollo con eneldo fresco. Cuando el caldo_hecho preferentemeente con una gallina vieja y no demasiado desgrasado, a fin de que en él floten circulitos de grasa dorada_esté en el plato, agregarle media cucharadita de eneldo fresco.
