En el Laorousse de la Cocina, sólo había una receta para hacer sopa con ellas, así que fueron preparadas adaptando la receta clásica gallega, y fueron a la olla con sal, media cebolla, algún diente de ajo y... a falta de las hojas de laurel en casa, qué mejor que romero!.
8 minutos bastaron para dar comienzo a las festividades ya que venían precocidas además de congeladas. Fueron inmejorablemente acompañadas por un Alvariño do Ribeiro que le hizo honor al plato.
Aún agradecemos el momento en que eligieron el regalo tan estupendo! y cuanto más rico se cumple la máxima, más sencillo. Dándole la razón a Don Schussheim, seguramente estas nécoras merecen integrar la lista de manjares tan preciados conjuntamente con los percebes, las navajas a la plancha, el pulpo a la gallega y varios etcéteras.
Las hembras son las que tenían más coral, así que ya saben que elegir si comparten el plato. El ejemplar que resistió el asedio de los manducantes hasta el último momento se puede apreciar en la foto, (si es que logré publicarla).
