Los boxes y el gran salon tienen un timbre que convoca a tu angel guardian asignado, que te guia por los divinos caminos de la comida nipona.
La carta incluye muchos platos calientes aparte del sushi y hay combos
para 1 o 2 personas.
Nuestra eleccion fue:
- Menu para 2 personas:
- Gyozas
- Misoshiru
- Ebi Fried (langostinos empanizados fritos)
- Tempura de verduras
- Combo de sushi (21 piezas)
- Un pollito empanizado, frito, jugoso
- Un flancito de yema (-extraño-)
- De postre unas masitas de masa de pancake rellenas de chocolate
- Tempura de langostinos
- Kare Rice (curry "frutal" sobre arroz blanco)
Luego de que la divina moza nos explicara todo, empezaron los platitos: los gyozas, geniales. dorados, ricos. El pollito, jugoso, fritura japonesa perfecta.
El tempura de verduras, muy bueno (aunque fue mejor el de langostinos, que pedimos aparte). Tambien vinieron unos langostinos empanizados (interesantemente distintos al tempura de langostinos) y un curioso "flan" de yemas, con sorpresas adentro (huevos de codorniz? y hongos).
Ademas, vino el Kare Rice que es algo que uno no espera como comida japonesa: parece mas bien un curry hindu, o algo asi. No es tan delicioso como lo demas.
Toda la cena estuvo marcada por un gesto muy correcto y amable: todos los platos individuales (miso, te verde, postre) del menu (que era para dos personas), salian distribuidos en 3, desde la cocina. O sea, no te hacian sentir como un schlepper que compartias un menu de 2 entre 3, sino que a cada uno le llegaba un platito. Divino.
Al final, el menu traia un postre japones (que tambien vino dividido en 3), una especie de pancakes con un chocolate adentro, no demasiado emocionantes.
Al final, la cuenta fue bastante moderada para ser un japones (ojo que sin vino ni bebidas, solo te verde?): 96$/3
Altamente recomendado
