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Que hacer hoy, 16/05/2008?
Que hacer mañana
Israel
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Mi primo Alex habia quedado en pasar a buscarme por el hotel de Tel Aviv a las 9 de la mañana para ir a visitar la catedral de Nazareth. Los desayunos israelies entran dentro de la categoria de armas para terroristas. A las 8 y media de la mañana de aquel 24 diciembre de 1999, estaba enfrentado a la usual exhibición de arenques ahumados y marinados, salmón, quesos, huevos duros, rabanitos, ensaladas diversas, tortas, panes, dulces, et al. Es toda una experiencia intercalar mordiscos de arenque con cebollas y crema ácida con café con leche... A mitad del viaje, Alex se desvió de la ruta, subió un puente y estacionó frente al supermercado de un kibbutz especializado en cerdos (alli los llaman cebras por motivos religiosos). Compramos una baguette tipo misil aire-aire, medio kilo de jamón crudo, un frasquito de mostaza de Dijón y nos dedicamos tranquilamente a armar nuestra merienda de media mañana sobre una roca. Al rato, ya en la caótica Nazareth, entre el estacionamiento y la catedral hicimos una pequeña parada en un puestito árabe para comprar pistachos y dátiles que fuimos consumiendo mientras admirabamos los frescos pintados por famosos artistas de todo el mundo. A la salida sentimos una punzada de hambre. Alex, sabedor de mi afición por la cocina del Medio Oriente (y todas las demás, añadiria yo), me llevó del bracete hasta Diana, el famoso restaurante árabe de Nazareth. La mezze era buenisima: falafel de habas, hummus con tehina, caviar de berenjenas, aceitunas negras en aceite de oliva y ajo, labne ácido y fresco con fenogreco, pitas recién salidas del horno y otras cosillas. Pero el plato fuerte era sensacional. Dos fuentes, una repleta de costillitas de cordero de rack número 1, grilladas, jugosas y rosadas, apenas condimentadas con romero cosechado ahi afuera, en el jardin del Diana; la otra con kebabs tambien de cordero y tomates asados. No quisimos tomar la segunda botella de cabernet sauvignon del Golán, por que mi prima Nili llamó al celular de Alex para recordarle que esa noche habia invitados a su casa y para que no se olvidara de los dulces. A dos cuadras del Diana estaba la confiteria. Un mostrador de vidrio en forma de "U" contenia toda la clase de sueños orientales que uno podia imaginar: baklavá, greibe, maamul y otras delicias hechas de masa filo, almendras, agua de azahar y de rosas. Mientras Alex hacia preparar una bandeja de dos kilos, una amable señora árabe exactamente cuadrada (mediria 150 centimetros tanto de alto como de diámetro) nos iba dando masas para que probáramos. Un tanto satisfechos emprendimos el viaje de regreso. Pero bajando una colina en los montes Carmel, entre olivos silvestres y cedros centenarios, Alex aminoró la velocidad y estacionó en la cuneta, junto a un puestito improvisado que habia allá, atendido por un druso de edad incierta, descalzo y vestido con un traje que alguna vez habia sido planchado y una camisa blanca que tambien alguna vez habia sido lavada. -Alex_le dije, creo que ya comimos bastante. -Es que a la ida vi que la esposa le traia panes iraquies. Vamos a ver que vende. Sobre una mesa hecha con tablones cortados a hacha, el druso exponia su mercancia: botellas de aceite de oliva hecho con las aceitunas de esos olivos silvestres, que él mismo cosechaba y exprimia, queso de oveja, panes iraquies y zaatar seco, el famoso hisopo bíblico, hierba fundamental en la cocina local y que crecia salvaje ahi nomás. Mientras mirabábamos los productos, el viejo druso limpió con el faldón de su camisa dos pequeños vasos inmundamente sucios y de un termo nos convidó con un delicioso té de hierbas. Alex le dijo algo en árabe y el hombre tomó uno de los grandes, redondos y chatos panes iraquies, puso sobre él queso blanco de oveja, lo roció con ese aceite rancio, lo espolvoreó con zaatar y, maldoblado en tres, lo puso a calentar sobre el saj, el horno tipico que parece un wok invertido, debajo del que ardian unas ramas secas de olivo. Y cortando ese pan con un cuchillito oxidado, envolvió cada mitad en un pedazo de papel higiénico de un rollo que tenia ahi y nos lo ofreció con gesto de principe. La combinación de ese requesón acido con gusto fuerte a oveja con el aceite atrojado y el zatar era la perfección. Nunca, pero nunca, habia probado algo tan extraordinariamente equilibrado entre texturas, temperaturas y gustos. Y juro, juro y aseguro que yo, que me ufanaba de haber comido en muchos de los mejores restaurantes del mundo, allá, en medio de esos bosques, con la panza llena y a punto de reventar, comi el mejor plato de mi vida, el plato inolvidable entre los platos. Y si, por algo esa es tierra de milagros. JS. -- Por esas cosas siniestras de la vida, un almuerzo de trabajo en un organismo de derechos humanos derivó en algún comentario del tipo: "¿Porque los judíos quieren estar ahí, en israel, no se les podía dar otro territorio?" (entre otros clásicos comentarios bienintencionados), si tuviera más sentido del humor le reenviaría a este sopenco este sabroso relato... Lamento "violar" la maravillosa nota de Schussheim con este comentario, pero no se de qué otra manera hacerlo. Yo tambien estuve en los lugares que relata JS, pero lamentablemente era un viaje de laburo y no tenia un primo que me llevara a un maravilloso tour gastronómico como ese. Igualmente comí cosas riquísimas en lugares de todo nivel. Sin embargo, de a ratos uno podía escaparse, y lo que mas recuerdo de esos días es el shawarma? que comí en Jaffo, una ciudad árabe que queda a pocos kilómetros de Tel Aviv (tan pocos que se puede ir caminando y de a poco vas ingresando en las barriadas palestinas). Según cuenta la historia, es el puerto más antiguo del Meditarráneo por lo que tiene, por lo menos, unos cuantos miles de años. Comer el shawarma, manjar exquisito en sí mismo, mirando al sol poniéndose en el mar desde unos cientos de metros de altura, con el canto de fondo del religioso musulmán, después de caminar por esa ciudad antiquísima poblada de callecitas de un metro de ancho fue una experiencia inolvidable. Luis Creado por: admin última modificación: Viernes 26 de Enero, 2007[21:37:38 UTC] por schussheim
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